lunes, 3 de julio de 2017

What a girl wants

A long time ago, I stopped believing that someone will come into my life to make me feel alive. I learned, on the hard way, that such a thing is impossible. I was born complete and my happiness doesn't rely on no one, except me. No matter how attached (emotional, at least) or in love I am.

I don't want or need any one like that. I'm not looking forward to meeting somebody. Maybe I already met it, but I am to stopper to realized. But, that's not the point. The point is, that I don't want a man who makes me feel I'm settling, insecure or I need to earn a space in his 'occupied' life. Because, to be honest, no one it's too occupied to not text back in a whole day. You are not the president (sorry not sorry).

I would like to be with a person who wants me in his life no matter what. Who can love me, accepts me and respects me above all. A human being, flesh and bones like me who is not afraid to feel, to speak, to love and wants the same things as I do. Not exactly like me. Instead, I'd rather to pick a nemesis that can stimulate my imagination, challenge my belief, surprise me with just a sentence... To sum up, who can blow my fucking mind.

Whom despite fights, laughs, tears, time, etc., still pick me over and over again without hesitate. That never make me doubt in the morning if it will be there. That never let me go no matter how tough things could get.

Am I asking too much? No, of course no! It is what I deserve because I know I can give the same things. Even though I always picked wrong, I don't know why, yet but one way or another I will find out. I'm feeling each day that has gone close of what I want. Only time will say if my teachers teach me well or I have a couple lessons to learn before I reach my goal.

jueves, 12 de enero de 2017

Y así fue...

Hoy volvi a verte. Fui a verte ni bien abrí los ojos. Extrañaba verte, escucharte como nunca antes lo había hecho. 4 días fueron más que suficientes para entender que no podía pasar ni un momento más lejos tuyo. Sopesé la idea mientras tomaba café y picoteaba sin hambre unas galletitas. Una hora después, mientras un llanto que me ahogaba el alma se coló por mis párpados, salí a buscarte sin importarme nada. Hice el mismo recorrido que tantas veces hice, algunas de tu mano entre risas y otras sola con el termo en el bolso; golpeé la puerta una, dos veces y saliste medio apurado a decirme que en un rato pasabas por casa porque tenías algo que hacer. Me fui, ilusa de mi llena de orgullo por haber sido yo quien dió el primer paso y con la esperanza de arreglar las cosas.
Pero cuando viniste, no salió como esperaba. Abrí mi corazón, dejé salir todo sin censura, con miedo a lo que podrias decirme. Un miedo totalmente justificado minutos después, cuando me dijiste que ya no podías seguir así, te hartaste. Pero la cereza del postre fue: "ya no te quiero como antes, no puedo seguir así". Hablamos un poco más, te fuiste y no quisiste abrazarme. Eso me mató, me partió en dos. Entre llorando y me derrumbé por completo.
En eso sigo, no voy a mentir. Sigo llorando mientras escribo, tal vez sea así por un tiempo. Tal vez no, quién sabe... no puedo conformarme con una simple amistad, no después de un hermoso año, el mejor de mi vida para serte sincera.
Solo puedo decirte gracias, por todas y cada una de las cosas que vivimos juntos. Te amo, como nunca jamás pensé que podía amar a alguien. Por sacar lo mejor de mi, por impulsarme a ser cada día mejor, por todo, simple y sencillamente por todo. Y así fue, como se escurrió de mis dedos el amor de mi vida...

sábado, 24 de diciembre de 2016

El primer no año...

Si tuviera que elegir un día de mi rutinaria vida como mi favorito, sin pensarlo solía decir viernes. No solo porque no tenía que laburar, si no porque sabía que lo iba a pasar con vos. Este viernes no puedo decir lo mismo, especialmente este, en el cual cumpliríamos un año. Un año maravilloso, debo admitir y ni siquiera ese gusto me diste... Me siento como la re mismísima mierda. Sola, angustiada y con un dolor en cada parte de mi cuerpo, alma, mente, ni hablar del corazón. 
 Me duele tanto saber que este va a ser el primero de tantos viernes donde no vamos a compartir la misma cama. Donde el sábado no vamos a amanecer enroscados, con esas ganas de no soltarnos. Que no vamos a ver más pelis o escuchar música. Mierda, hasta extraño tus temas del pelado maraca, de los cuales me quejaba pero nunca los cambiaba porque sabías lo felíz que eras cantandolos, cantandomelos e incluso hasta dedicandomelos.
 Te extraño, ¿sabías?. Extraño el no ver la hora de irme del laburo porque iba pasar mis tardes con vos entre mates, risa y música. Extraño tu risa, tus abrazos, tu voz, tus chistes para ponerme celosa, tu sonrisa al verme, llenarte de besos. Extraño dormir al lado tuyo, pelearnos por la almohada, que me tapes la espalda dormido, aunque yo estuviera muerta de calor. El que me despertaras a las 5 los sábados porque querías mis mates antes de irte a laburar. Extraño despertarme a la madrugada y cuando me levantaba para ir al baño me abraces fuerte para que no vaya, como si tuvieras miedo de que fuese a escaparme; el despertarme antes que vos, solo para verte dormido, feliz e imaginarme lo perfecta que sería mi vida si te viera así el resto de mi vida.
 Te extraño, tanto que duele la puta madre. Daría todo por volver a esos momentos, tan solo una vez más. Te necesito más que nada en este mundo. Te amo y aunque sea tarde feliz primer año.